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viernes, 1 de mayo de 2015

Autopoiesis Prolepsista


Autopoiesis puede significar: “Que se crea a sí mismo” o “Que se produce a sí mismo” y también “Que se organiza a sí mismo”, sin embargo preferiría utilizar la definición de “Que se construye a sí mismo” para efectos ejemplares en otras entradas. Debemos preguntarnos ¿Qué o quién se construye a sí mismos? Obviamente no somos nosotros los que nos construimos a nosotros mismos pues no tenemos esa capacidad o poder, sin embargo, los elementos más simples del universo como puede ser una molécula e inclusive una célula puede llegar a construir sistemas tan complejos como un ser humano o una galaxia. 

¿Cómo algo que parece no poseer consciencia y ser tan diminuto puede hacer más que un homo sapiens? Lo único que puede explicar esta situación es la Prolepsis. Es un término que significa “anticipación”, es utilizado en literatura y nunca ha sido utilizado en Biología hasta ahora. Lo que quiero dar a entender es que al parecer la materia tiene un programa previo, es decir, ya está configurada para producir los elementos que produce bajo las condiciones ambientales que se producen cuando un elemento es producido. Esto quiere decir que las partículas elementales como los quarks, los bosones y los leptones están predeterminados a crear electrones, protones y neutrones bajo las condiciones ambientales que se produjeron durante el “Big Bang”. Así mismo, los átomos están predeterminados para unirse con otros átomos específicos y siempre formar la misma molécula como el agua que es la union del oxígeno con el hidrógeno. Cabe aclarar que por ejemplo jamás la unión del carbono con el hidrógeno va a producir agua sino metano, y sus atributos servirán para otra cosa distinta del agua. Siguiendo la reflexión, parece ser que las moléculas están predeterminadas para unirse y formar cadenas complejas llamadas ADN, con lo cuál estamos hablando que en todo el universo la vida es una constante debido a que así esta programado para que suceda. 

Si la materia está destinada a crear la vida hasta llegar a la consciencia no nos queda más que preguntarnos ¿Quién programó a la materia para que haga eso? ¿Cuál es el objetivo de la materia para lograr la consciencia? Todo parece indicar que responder a estas cuestiones nos conducirán a un debate tan estéril como el que han protagonizado la religión y la ciencia entre ellas y dentro de ellas. Los temas que se han tratado son el de Dios, el Big Bang y el Diseño Inteligente. Decir que Dios creó todo eso nos lleva a plantearnos interrogantes tan profundas y que no nos han llevado a nada concreto desde que por primera vez se discutió este tema. Lo único que podemos apuntalar es el hecho de que tengamos la noción de Dios, eso significa que está en nosotros de manera anticipada (prolepsis), así como las aves están destinadas a volar pero no así para crear computadoras, es entonces que de forma previa estamos destinados a tener la noción de Dios y a creer o no en Él. 


La Cibernética no crea la materia en el universo pero sí la organiza y la equilibra para que a partir del caos se genere el orden y todo lo ordenado vuelva al caos para crear algo nuevo. Las reglas de la Cibernética hacen posible que los organismos complejos prosperen y no se aniquilen en su climax evolutivo, es por ello que seguimos existiendo y por más guerras y crímenes que hayamos cometido como especie aún seguimos aquí. 



¿Cuál es la Prolepsis de todo este cuento? ¿Para qué tantas molestias en dotar a la materia con un programa tan sofisticado y lógico? Todo parece indicar que el objetivo es esparcir la consciencia por todo el universo porque parece ser que para existir hay que saber que se existe, tan simple como eso.

martes, 9 de abril de 2013

UTROPÍA UTÓPICA ISOTRÓPICA.



Un pequeño concepto tuvo el poder de revolucionar el mundo a partir del siglo XIX, ese concepto nació como un extraño experimento que desató las creencias irracionales de mentes tan brillantes como la de James Clerk Maxwell cuya fascinante invención la denominó “El Demonio de Maxwell”. Dicho nombre estaba inspirado en su absoluto asombro al observar las leyes que tanto defienden los científicos totalmente violadas. Lo que observó es tan sencillo de explicar como decir que lo caliente se calentaba cuando se ponía en presencia de algo frío, entonces la diferencia de temperatura no producía un equilibrio entre las dos  diferencias sino que ocurría todo lo contrario. A ese fenómeno lo llamó Entropía, sabiendo de antemano que no había utilizado la etimología correcta, porque su intención era describir un fenómeno que tendía a energía 0, lo que hoy llamamos el cero absoluto, aquello que no tiene movimiento molecular. 

El verdadero concepto que quiso acuñar era el de Utropía debido a que la traducción literal de su investigación era la de explicar aquello que “no trabaja” o no “produce movimiento”. El único concepto disponible en la época era uno muy literal, el de Utopía, aquel lugar que no es lugar porque las leyes de la psicología no corrían en la orientación natural, sin embargo, todo funcionaba correctamente, eficientemente, justo como debía de ser. Esa poesía se soslaya con la teoría de Maxwell, sus conceptos nos permitieron explicar cómo se formó todo en el universo. En lugar de que el universo se enfriara después del Big Bang y su energía se disipara sucedió todo lo contrario, se formaron estructuras tan fascinantes, estrellas autopoiéticas, cuya luz, fuerza y energía emanan de la misma energía que produce, es un cuerpo de movimiento perpetuo, es un ser cibernético, es nuestro sol y el sol de muchos sistemas a lo largo y ancho de este isotrópico universo. 


El universo es isotrópico porque las estrellas, todas, tienen la misma estructura, cumplen con las mismas leyes, violan las mismas leyes. Así también, nuestro planeta no es el único en el universo capaz de albergar vida, hay tantas posibilidades en el universo como se nos antoje pensar. no debemos ya seguir dudando si habrá o no vida en otros planetas porque sí la hay, la prueba es que la hay en este planeta en que vivimos, por lo tanto, a la pregunta de ¿Hay vida en el universo? La respuesta es un rotundo sí. La razón es que si algo nos pasa a nosotros, el universo tiene que seguir existiendo y sin nosotros el universo tampoco existe. Somos los ojos del universo, el Universo se conoce a sí mismo a través de nuestra mente organizada por estructuras nerviosas que no son más que luz organizada, luz que proviene desde los orígenes del universo y que al tener estructura mediante procesos cibernéticos de acumulación de entropía. 

Debemos vivir nuestra existencia contemplando el Universo, esa es nuestra única función. Si no lo hacemos empezamos a sufrir porque perdemos nuestro sentido, significado y propósito. Si destruimos a la naturaleza nos destruimos a nosotros porque nuestra relación con ella es tan íntima como lo es el sistema circulatorio con la respiración y el oxígeno. Toda actividad que busque cumplir objetivos económicos o sociales como el ostentar jerarquías, rangos o poder es totalmente fútil, irracional y antinatural. La razón es que todos dejaremos de existir en algún momento, la vida es breve y no tenemos pruebas de que volvamos a tener otras oportunidades, por lo menos nuestra configuración jamás se podrá reensamblar de tal forma que en otra vida seamos como fuimos y lo recordemos. No habrá una continuidad a pesar de que todos nuestros átomos que una vez nos conformaron vuelvan a conformar otro ser humano. Es por eso que hay que estar muy conscientes de nuestra actividad, respetar y honrar nuestra misión. Solo así nuestra única vida tendrá un final feliz.